Compras el aire acondicionado en una gran superficie o por internet porque la oferta es buena, y en caja te dan unos papeles que hay que firmar y guardar. Muchos clientes nos los enseñan sin saber para qué sirven, y algunos se enteran cuando el equipo ya está en casa de que no pueden instalarlo “con un amigo que sabe”. Esto es lo que hay detrás y lo que conviene tener claro antes de pedir presupuesto.
Por qué no lo puede instalar cualquiera
La mayoría de splits domésticos se venden con el refrigerante ya cargado en la unidad exterior (R-32 en casi todos los modelos actuales). Ese refrigerante es un gas fluorado de efecto invernadero, y su manipulación está regulada por el Real Decreto 115/2017, de 17 de febrero.
Lo relevante para quien compra un equipo:
- Artículo 9.8: los equipos de aire acondicionado y bombas de calor no herméticamente sellados y precargados con gases fluorados solo pueden venderse al usuario final si se aportan pruebas de que la instalación la hará una empresa habilitada. Un split, que se une en obra con tuberías entre la unidad interior y la exterior, es justo ese caso.
- Artículo 3: las operaciones con el circuito de refrigerante las tiene que hacer personal con la certificación correspondiente, y esa certificación no basta por sí sola: el trabajo debe hacerse dentro de una empresa habilitada.
Por eso la tienda te informa de esta obligación y te entrega un documento que la empresa instaladora tiene que completar. No es burocracia de la tienda: es lo que le permite venderte el equipo.
Qué hacer con el documento
- Guárdalo junto con la factura. Sin él, la tienda o el fabricante pueden poner pegas si más adelante reclamas la garantía.
- Dáselo al instalador el día de la obra. Una empresa habilitada lo rellena con sus datos y su número de habilitación sin problema. Si el instalador pone excusas para no firmarlo, es una señal clara de que no está habilitado.
- Devuelve a la tienda la copia que corresponda si así te lo indican, dentro del plazo que te digan.
Muchos fabricantes, además, condicionan la garantía a que la instalación la haga un profesional y a que el equipo se registre. Revisa las condiciones de tu marca: suele estar en el libro de instrucciones o en su web.
Qué debe incluir un presupuesto de instalación
Una “instalación básica” no significa lo mismo para todos. Antes de aceptar, pregunta qué cubre exactamente:
- Metros de tubería frigorífica incluidos. Lo habitual es que la instalación estándar incluya unos pocos metros entre unidades; a partir de ahí se cobra por metro. Es el extra más frecuente.
- Soportes de la unidad exterior: escuadras en pared o bancada en suelo o cubierta.
- Taladro pasamuros y su sellado.
- Canaleta para tapar tuberías y cable por dentro de la vivienda, si la quieres.
- Desagüe de condensados: a dónde se va a conducir el agua. Si no hay caída natural, hará falta bomba de condensados.
- Vacío del circuito con bomba de vacío antes de abrir las llaves de la unidad exterior. Es un paso técnico imprescindible; si alguien te dice que “no hace falta”, desconfía.
- Prueba de funcionamiento y explicación del mando.
- Retirada del equipo viejo, si lo hay, con su refrigerante recuperado.
Los extras que aparecen el día de la obra
Por experiencia, lo que más encarece una instalación que parecía sencilla:
- Distancia entre unidades mayor de lo pensado. Pasar la exterior de la fachada al patio o a la cubierta puede sumar muchos metros.
- Andamio, plataforma o trabajos en altura cuando la unidad exterior va en un sitio sin acceso desde un balcón.
- Línea eléctrica. Algunos equipos de más potencia necesitan circuito propio desde el cuadro; enchufarlo a una base cualquiera no es buena idea.
- Muros de piedra o de gran espesor que complican el taladro.
- Desagüe sin pendiente, que obliga a poner bomba.
Pedir que el técnico vea el sitio o, al menos, mandarle fotos de la ubicación de las dos unidades y del recorrido evita la mayoría de sorpresas.
Antes de comprar: tres comprobaciones
- Permiso de la comunidad si la unidad exterior va en fachada o en zonas comunes. Revisa los estatutos o pregunta al administrador.
- Potencia adecuada para la habitación. Un equipo sobredimensionado arranca y para continuamente; uno corto trabaja siempre al máximo.
- Coste de instalación sumado al precio del equipo. Una oferta muy buena en tienda con una instalación complicada puede salir más cara que un equipo algo más caro con instalación incluida.
Como referencia orientativa, la mano de obra de instalar un split 1x1 doméstico en condiciones normales suele moverse entre 250 y 500 €, y los metros de tubería adicionales, soportes especiales o bomba de condensados se suman aparte.
Si ya tienes el equipo y buscas una empresa que lo instale y te firme el documento, en el directorio de Aire Acondicionado 24 tienes el servicio de tu ciudad. Y si todavía dudas entre un split o un portátil, te lo explicamos en cuándo compensa un aire acondicionado portátil.